Historia Restaurante Marisquería Rafa – Desde 1958

NUESTRA HISTORIA

En 1958 los dos jóvenes hermanos Rafael y Rodrigo Andrés, originarios de un pueblecito de Guadalajara, abrieron por primera vez las puertas del restaurante marisquería Rafa en Madrid, en su ubicación actual de la calle Narváez, 68.

 

 

Lo que en sus inicios fue una pequeña bodega en la que se servían raciones para acompañar a los vinos, poco a poco y gracias al trabajo y de dedicación de los años se fue ampliando a comedor, creciendo salón a salón, hasta transformarse en el restaurante que es hoy.

 

 

Su salto a marisquería fue casi anecdótico, cuando en unas navidades, Rafael y Rodrigo, decidieron comprar marisco, sin embargo y debido a su desconocimiento, el género no era fresco y no consiguieron venderlo. Lejos de desalentarlos, la experiencia les impulsó a proveerse del mejor marisco de las costas españolas para el restaurante, algo que desde entonces no han dejado de hacer.

Actualmente y desde hace más de 30 años, el restaurante Rafa es dirigido por Rafa (hijo de Rafael) Miguel Ángel (hijo de Rodrigo), ambos cogieron el relevo del negocio familiar manteniendo la esencia de la casa: El producto de primera calidad y la cocina de temporada con su particular aporte innovador.

En sus más de cincuenta años de historia esta casa se ha caracterizado por  la excelencia de su materia prima y una esmerada cocina, fiel a los platos tradicionales. Todos los guisos, carnes, pescados y mariscos están elaborados con cuidado en los fogones, fieles a las recetas originales para que sean disfrutados por los amantes de la buena gastronomía.

 Rafa, acude aquel que busca los mejores mariscos de nuestras costas porque sabe que aquí los puede encontrar. La gamba roja, las cigalas o los percebes han adquirido un merecido prestigio entre los amantes del buen comer. Pero además, el comensal puede disfrutar de los mejores pescados y carnes, sin olvidar los exquisitos platos de caza en temporada.

Y para aquel que prefiera degustar la carta en un ambiente más informal Rafa dispone de una barra en la que el visitante no puede marcharse sin probar el delicioso jamón ibérico, la clásica ensaladilla rusa, tan mencionada en todas las guías gastronómicas, o el conocido salpicón de bogavante.

Pensando en la comodidad del cliente, Rafa cuenta con un servicio de aparcamiento,  además de varios salones reservados para que el cliente solo tenga que preocuparse de disfrutar de los aromas y sabores de la buena cocina.